Destino: Costa Rica.

Previo al viaje:
Antes de embarcarnos en la aventura, estuvimos buscando información de viajes a Costa Rica en agencias de viaje de Madrid. Simultáneamente buscamos toda la información posible por Internet: Agencias, precios de paquetes, tours, hoteles, rutas, alquiler de vehículos etc. Comparando precios y ofertas, decidimos por una agencia que contactamos por Internet: Tierra verde, que nos ofrecían los mejores precios pero además nos programaban un itinerario basándose en un presupuesto, gustos y tiempo disponible. Programamos así 25 días de viaje para conocer el país. Casi la totalidad del viaje lo hicimos en un coche de alquiler salvo el viaje a Tortuguero y un programa de Rafting por el río Pacuare.
Consideraciones:
Es un país relativamente seguro y organizado turísticamente, en comparación a otros de Centro América e incluso de Sur América. Esto permite hacer un turismo “a tu aire” que en otros sitios implicarían cierto riesgos, es decir, poder alquilar un coche y pasearte por el país sin peligro alguno. Esto lo saben los Costarricenses y son conscientes que deben cuidar tanto la naturaleza como al turismo que es la mayor fuente de ingresos.
Podríamos decir que es un destino para hacer turismo de selva, es decir, que si te gustan Las ciudades, Los Museos, La vida Nocturna, ni se te ocurra ir… Si por el contrario lo tuyo es dar largas caminatas por la selva, sudando la gota gorda, picado por mosquitos y observar la naturaleza salvaje, apuntate a este viaje. Te gustará.
Como una desventaja podríamos decir que no es un destino realmente barato ya que está muy dolarizado. Por ejemplo: en comidas gastábamos un promedio de 6 a 10$ por persona. Las entradas a los Parques Nacionales estaban dentro de los 6 a 9$ por persona y si querías hacer alguna actividad extra, los precios oscilaban entre los 15 a 30$ por persona e incluso más dependiendo de las actividades. Los hoteles varían mucho dependiendo de si la temporada es alta o baja o los servicios. Normalmente nos hospedábamos en “cabinas” (como llaman a los hoteles con cabañitas de madera o Bungalows) o Lodges con precio límite de los 70$ por noche. Todo se puede pagar en dólares o colones pero no existe ninguna diferencia de precios en pagar con la moneda local.
Clima y Geografía:
Geográficamente, Costa Rica tiene una cordillera central constituida por varios volcanes, muchos de ellos en actividad, y montañas de 3 miles. Esta cordillera corta al país en dos vertientes: Una que da para el Pacífico y otra al mar Caribe. Siendo un país tropical tiene 2 estaciones definidas como la lluviosa (Mayo a Octubre) y la seca (Noviembre a Abril) aunque esta tendencia viene a ser afectada por otros factores como la altitud, por ejemplo, que generan diferentes microclimas en distintas zonas.
Fauna y Flora:

Probablemente La selva del Amazonas tenga más biodiversidad, Pero siendo éste un país de pequeñas dimensiones con muchas zonas protegidas y Parques Nacionales, tener mayor accesibilidad y añadiendo la cantidad de científicos que han estudiado la flora y fauna se han encontrado más variedad de especies de flora y fauna que en ninguna otra parte. De hecho nos consta de haber visto bastantes animales, plantas e insectos.
Gente:
El “Tico” (Costarricense) es un pueblo que ha dado prioridad a la educación como base importante. Hasta el más pequeño pueblo tiene una escuela y hay un alto índice de escolarización y alfabetismo. Son bastante religiosos (católicos.) Su trato es amable sin rayar en ser “empalagosos” .
Gastronomía:

Su dieta consta principalmente de arroz blanco, frijoles (judías pintas), algunas verduras, tubérculos como la yuca, plátanos (plátano macho), pollos, pescado, productos de harina de maíz, queso fresco, huevos y frutas como papayas, mango, bananos, piñas, guanábana etc. También hay comida internacional pero no siempre se encuentra en todos los pueblos.
Itinerario:
Madrid-San José:
Después de un largo viaje de casi 14 horas contando las esperas en tránsito por Miami, finalmente llegamos a San José donde nos esperaba el chofer que nos llevaría al hotel El Sesteo. Ya en el hotel, organizamos maletas y nos acostamos pronto para salir del “jet-lag”.
San José-Tortuguero:
Al día siguiente de llegar a San José, tomamos un Autocar para ir a Tortuguero, una zona al Noroeste del país lleno de canales de agua dulce que desembocan en el mar y que en sus playas acostumbran a desovar las tortugas verdes. De allí el nombre de Tortuguero. Dado que las carreteras del país son lamentablemente malas (aún peores que en Venezuela), aunque la distancia en kilómetros no sería mucho (no mas de 130 Km.), se tardaba bastante en llegar a nuestro destino (Los Ticos hablan de tiempo para referirse a las distancias …a 5 horas…) aunque no se hacía tan largo viendo el paisaje y parando para desayunar. Pasamos por el P.N. Claudio Carrillo y por varias plantaciones de bananos, con procesos organizados de recolección en cadenas de transporte desde la plantación hasta las cajas que iban a ser exportadas (por grandes como Chiquita Banana, DelMonte, Doyle.) Finalmente llegamos al embarcadero donde tomaríamos la lancha para ir a nuestro Lodge (Laguna Lodge.) Después de un par de horas aproximadamente, llegamos a nuestro destino: un campamento rústico de madera pero con todas las comodidades. En una parte estaban los canales y detrás del campamento estaba la playa de Tortuguero, Muy bonita, pero no se nos permitía bañarnos en ella porque, supuestamente, habían muchas corrientes marinas. Por la tarde después de descansar, nos dimos un buen paseo por la playa donde pudimos constatar las huellas de las tortugas que habían desovado la noche anterior y las tortuguitas que habían nacido ya!…Esa noche descansamos ya que al día siguiente tendríamos muchas actividades por hacer como pasear en lancha por los canales en busca de animales y en la tarde-noche ver las tortuguitas y el desove de las tortugas adultas.
Los siguientes días estuvimos paseando por los canales viendo muchos animales como los monos aulladores (como los araguatos pero más pequeños), los carablanca o capuchinos, los monos araña y otros animales como garzas, iguanas, perezosos y muchos otros. Por la noche nuestro guía, Oswaldo, nos enseñó los nidos de las tortugas de los cuales escarbó en la arena para sacar algunas vivas que dejó en el suelo y por si solas se orientaron rápidamente hacia el mar. Según nos decía, la mayoría de ellas no llegarán a ser adultas dado que tienen muchos depredadores. Esa noche también vimos a una tortuga subir a la playa para desovar, y les pudimos ver construir el nido y poner los huevos.
Tortuguero-Puerto viejo:

De regreso, a mitad del camino, paramos a almorzar y después nos esperaba el agente de alquiler de coches con el que iba a ser nuestro transporte por el resto del viaje: Un Daihatsu Terios (algo parecido al Toyota RAV4, pero más cutre.) Después de unas 4 horas aproximadamente llegamos al Pueblo de Puerto Viejo Limón en el Caribe. Nuestro hotel era el Punta Cocles, que por cierto no nos gustó nada y lo hubiésemos cambiado por el Hotel Cariblue. Puerto Viejo es una especie de refugio de los negros de las islas del Caribe, de hecho son muy distintos al resto de los Ticos, hablan Creole, oyen música Reagge y lucen el “look” rasta (probablemente fumen también algo más que el tabaco.) Aquí aparte de pasear por el pueblo y ver los puestos de artesanías, Pudimos conocer 3 parques Nacionales: Cahuita, Manzanillo y el de La Amistad, también vimos la reserva natural de Bribri. Los P.N. de Cahuita y Manzanillo tenían la característica de que ibas por senderos en la selva muy cerca de la playa y contrastabas los 2 paisajes. Vimos muchos animales por éstos senderos: monos, tucanes y otro que parecía ser un coatí. Nos gustó mucho el P.N. de Manzanillo porque el sendero se adentraba aún más en la selva y las playas resultaban ser salvajes, casi vírgenes. La única comodidad que siempre estropea el deleitarse con esta naturaleza, aparte de los mosquitos, era la gran humedad ambiental (podría ser de más de 80%.) Pero aún así valía la pena.
Un día contratamos una caminata por el P.N. de La Amistad, La reserva Bribri y ver un poblado indígenas (nada extraordinario)…el paseo no fue nada especial pero nos la pasamos súper bien con un guía Panameño súper cachondo (Se llamaba Sergei).
Puerto Viejo-Sarapiqui:
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Salimos de Puerto Viejo en larga ruta al volcán Arenal, pero antes paramos por una noche en Sarapiqui donde nos quedamos en La Quinta Inn de Sarapiqui. Un hotel muy agradable para descansar que tenía un insectario, un ranario y mariposarios los cuales vimos y nos pareció interesantísimos. Más tarde pasamos por un serpentario que los más interesante que tenía era una Pitón Birmana que debería pesar más de 100 kilos, supongo que podría zamparse a una persona de un bocado. Allí pernoctamos para seguir al día siguiente a nuestro destino.
Sarapiqui-Arenal:
Salimos muy temprano hacia la zona del volcán, pero antes nos desviamos hacia el volcán Poas que lamentablemente no pudimos ver por la niebla que lo cubría todo. Era necesario llegar temprano (antes de las 10:00 am.) para encontrarlo despejado. Llegamos después de almorzar al Volcano Lodge que era nuestro hotel. En el tiempo que estuvimos por la zona, fuimos al parque donde se puede ver muy de cerca al volcán. Se podía incluso oír las explosiones de las erupciones. Una noche visitamos el Tabacón Resort & Spa, donde disfrutamos de las aguas termales del río con el mismo nombre. Aunque casi todo el día y la noche estaba nublado, difícilmente pudimos ver las erupciones del volcán, hasta que hubo suerte y muy tarde en la noche del último día, despejó un poco y vimos las erupciones y piedras incandescentes rodar por las laderas.
Arenal-Rincón de la Vieja:
Salimos por una tortuosa y complicada carretera rodeando el lago Arenal. Como había pocas indicaciones, nos perdimos en varias ocasiones hasta que decidimos preguntar en cualquier intersección que dudáramos para saber por donde seguir. Las vistas del volcán y el lago eran muy bonitas. Después de un largo camino y terminando en una pista de tierra, llegamos a nuestro hotel, La Hacienda Guachipelín. Los días que estuvimos aquí fueron de relax y desconexión total. Hicimos algunas marchas por el P.N. Rincón de La Vieja para ver las fumarolas y los lodos hirviendo. También nos bañamos en un par de saltos de agua.
Rincón de la Vieja-Playa Hermosa:
Salimos del parque para continuar nuestro camino al Pacífico Norte. Paramos en nuestro hotel con bonitas vistas: Hotel Finisterra. Aquí no tuvimos mucha suerte porque aunque la playa bien merecía su nombre, el clima estaba muy mal: llovía casi todo el tiempo.
El último día estando algo más soleado aprovechamos para hacer un paseo en lancha a una isla a hacer snorkeling. Un par de horas bien aprovechadas para ver peces de colores y corales.
Playa Hermosa-Monteverde:
Siguiendo nuestro itinerario, por una tortuosa carretera de ascenso llegamos al pueblo de Santa Elena que nos resulta una zona con un ambiente un poco peculiar: Las calles son de tierra en muy mal estado, muchos hoteles, algunos restaurantes y sobre todo mucha acción de coches (y eso que era temporada baja.) Tenía un parecido a Santa. Elena de Uairén (Venezuela.) Pero sin las consecuencias de ser un pueblo minero-fronterizo. Llegamos a nuestro hotel: El Sapo Dorado, que nos gustó mucho, pero comer era muy caro. Ya más tarde paseamos por el pueblo y visitamos un “ranario”.
Al día siguiente fuimos a hacer SkyTrek y SkyWalk: En el primero nos la pasamos muy bien. Consta de una serie de cables o tiralíneas distribuidas sobre y entre el bosque nuboso por las que te deslizas con unas poleas a gran velocidad. ¡Uno de los cables tiene como 800 metros de largo por unos 60 metros de alto… es una pasada! Después de almorzar, hicimos el SkyWalk, mucho más tranquilo caminando por varios puentes colgantes suspendidos entre la selva.
Otro día contratamos una caminata tranquila por una reserva privada con otro guía súper agradable que mientras andábamos nos iba explicando un poco sobre el bosque nuboso que nos rodeaba y que animales y plantas habían en la zona, muy educativo. Tuvimos suerte también en ver un perezoso y algunas aves.
La verdad es que la vegetación resultaba muy impresionante: Árboles cubiertos casi totalmente de líquenes, musgos, epifitas, orquídeas o bromelias, Helechos arborescentes y miles de plantas alrededor sumando la niebla casi permanente que daba a la zona un aire de misticismo.
Monteverde-P.N. Manuel Antonio:
Salimos de Santa Elena para ir al pacifico Sur. De camino paramos en el río Tarcoles para ver los cocodrilos tomando el sol. ¡Desde un puente vimos cerca de 14! Y todos de mas de 2 metros de largo. No me gustaría pensar que pasaría si alguien bajara al río… Continuamos nuestra ruta hasta llegar a Quepos y de allí a nuestro hotel: Cabinas Espadilla.
De un par día que pasamos aquí, el primero nos diluvió estando dentro del parque hasta que se despejó y salió el sol, que aprovechamos, como Robinsones Crusoes, para secar la ropa y solearnos un poco en la playa.
Al día siguiente, mejor día que el anterior, después de andar un rato por la selva, bajamos a la playa a tostarnos un poco. Con nosotros también iban y venían a la playa animales atraídos por la comida de los turistas: mapaches, coatíes, guatusas(agutí) y unos reptiles muy grandes que no eran iguanas (parecidos a los bichos de las galápagos.) Nos la pasamos bien.
P.N. Manuel Antonio-San Gerardo de Dota:
Salimos de Manuel Antonio para ascender el Cerro de la Muerte (3400 metros.) El pobre coche se ahogaba en la subida. Después bajamos unos 1600 metros a San Gerardo de Dota al Trogon Lodge que era nuestro hotel, Tanto o más bonito que el Sapo Dorado de Monteverde: cabañas muy cómodas con calefacción, Salón-comedor-bar rústico con vistas increíbles del valle. El bosque nuboso aunque se parecía al bosque de Monteverde, era sutilmente diferente, había que ser muy observador para notarlo. Aquí pudimos observar el Quetzal: Ave de colores vivos metálicos y una larga cola que movía serpenteante en su peculiar vuelo.
Se supone que se les ve allí porque su alimentación principal consta de una semilla de un árbol de la zona que es de la familia del aguacate (aguacatillo.)
San Gerardo de Dota-San José:
Etapa final de nuestro viaje. Decidimos salir muy temprano para poder ver en nuestro camino al volcán Irazú, antes de que fuese cubierto por la niebla. Tuvimos suerte porque al poco tiempo de llegar, fue cubierto por la niebla. Terminamos nuestro viaje en San José.
San José-Rafting río Pacuare:
Nos quedaba un día en San José y decidimos tomar una expedición de rafting al río Pacuare. Siendo breve Toda una extenuante experiencia, era muy fuerte para personas principiantes como nosotros: Casi 37 Km. de recorrido por un río clase III y IV reforzado por crecidas de lluvias… Al menos tenemos registros fotográficos de la aventura. Sacad vuestras propias conclusiones.
Bueno eso fue todo… La verdad es que lo pasamos estupendamente bien y a ver si podemos registrar otras aventuras
Saludos a todos
